Desde la primera compostera comunitaria hasta la red de intercambio de esquejes, cada etapa de Mundo Vispac se construyó junto a vecinos que querían recuperar el verde en sus balcones y patios. Este recorrido muestra cómo pasamos de una guía impresa a una plataforma colaborativa con presencia en varios barrios de Buenos Aires.
Empezamos con ocho vecinos en un patio compartido de Villa Crespo. Armamos tres composteras de madera reciclada y documentamos el proceso en una ficha impresa que circuló de mano en mano. Ese cuadernillo se convirtió en la base de nuestra guía de compostaje doméstico.
Publicamos la primera versión del calendario de siembra para clima templado, con especies autóctonas y fechas ajustadas a la región. La demanda superó lo esperado: más de 400 descargas en el primer mes y pedidos de escuelas y clubes de jardinería para usarlo como material de referencia.
Lanzamos el mapa de intercambio de esquejes y semillas. La primera versión era una planilla compartida; hoy funciona como directorio con más de 120 puntos activos en Palermo, Caballito, Almagro y San Telmo. Cada punto tiene un responsable que verifica la calidad del material intercambiado.
Incorporamos la sección de entrevistas con paisajistas y especialistas en agricultura regenerativa. Las conversaciones con Camila Rodriguez Reyes y Eduardo Jimenez Torres dieron origen a las fichas técnicas de especies autóctonas que hoy usamos en los talleres presenciales.
Diseñamos el tutorial paso a paso para construir refugios de polinizadores con materiales recuperados. El proyecto se replicó en 14 terrazas comunitarias y nos permitió medir el impacto real: un aumento del 30% en la presencia de abejas nativas en las zonas participantes.
Consolidamos la plataforma digital con fichas técnicas, tutoriales y el calendario interactivo. Hoy la comunidad reúne a más de 2.000 personas que comparten experiencias de cultivo, organizan trueques de plantas y mantienen activos los huertos urbanos de la red.
Somos un equipo de paisajistas, biólogas y vecinos que creen que un balcón, un patio o una terraza pueden convertirse en un ecosistema vivo. Nacimos en Buenos Aires con una idea simple: acercar el conocimiento técnico del diseño de jardines a quienes cultivan en espacios reducidos, con especies autóctonas y prácticas respetuosas con el clima templado.
2016: Nace Mundo Vispac como un boletín impreso de cuatro páginas que repartíamos en ferias de plantas de Palermo. El primer número reunía fichas de diez especies autóctonas y un calendario de siembra para otoño.
2018: Abrimos el directorio colaborativo por barrio. Vecinos de Caballito y Villa Crespo empezaron a intercambiar esquejes de salvia y tomillo, y el mapa de intercambios superó las doscientas entradas en el primer trimestre.
2020: Lanzamos los talleres de compostaje doméstico en terrazas comunitarias. La primera cohorte reunió a cuarenta hogares y redujo en conjunto más de media tonelada de residuos orgánicos en seis meses.
2022: Publicamos la primera guía impresa de diseño de jardines para espacios reducidos, con planos reales de balcones de la ciudad y entrevistas a paisajistas locales.
2024: Consolidamos la red de refugios para polinizadores. Hoy hay más de sesenta puntos registrados entre jardines privados, escuelas y centros culturales que siguen nuestros planos de construcción.
2025: La plataforma digital integra el calendario de siembra por estación y el registro de experiencias de cultivo, conectando a más de mil hogares en la región metropolitana.
Mundo Vispac empezó como un cuaderno de apuntes sobre especies que resisten el clima templado y se convirtió en una comunidad que comparte tierra, semillas y conocimiento. Cada etapa sumó una capa: primero las fichas técnicas, después el intercambio entre vecinos, luego los talleres y finalmente la red de polinizadores. Lo que no cambió es la convicción de que un jardín urbano se construye con observación, paciencia y decisiones informadas.